Inicio / Tu informático interno, llevado por un agente de IA
A partir de dos ordenadores, una empresa ya tiene un trabajo de informática que nadie hace. Lo llevamos nosotros, con un agente instalado en la empresa que conoce vuestros equipos.
El informático de toda la vida viene cuando algo se ha roto. Llega sin saber qué ordenador es, qué se instaló el mes pasado ni por qué falla la impresora de administración, y se va cuando ese problema concreto está resuelto.
Nosotros instalamos un agente en la empresa que mantiene el inventario de los equipos, vigila lo que se estropea antes de que pare a alguien y resuelve el trabajo repetido: instalaciones, actualizaciones, usuarios nuevos, contraseñas, impresoras, permisos. Detrás del agente estamos nosotros para lo que exige una persona.
Es el mismo sistema con el que llevamos nuestros propios equipos cada día.
El servicio cubre el trabajo informático completo de la empresa, no una lista de incidencias sueltas.
Inventario de cada equipo, instalación y actualización de programas, altas y bajas de empleados, permisos y contraseñas.
Configuración, colas de impresión, escáneres y los equipos compartidos que dejan de responder cada pocas semanas.
Router, puntos de acceso, cableado, invitados y las caídas de conexión que hoy nadie sabe explicar.
Antivirus, actualizaciones críticas, accesos, contraseñas compartidas y revisión de los permisos que se quedan abiertos al salir alguien.
Copias comprobadas de lo que no se puede perder, con una recuperación real probada, no un panel en verde.
El agente comprueba discos, espacio, servicios y copias, y avisa antes de que algo pare el trabajo de una persona.
Empezamos con un inventario de lo que hay: equipos, programas, cuentas, red, impresoras y copias. De ahí sale una lista de lo que está mal y de lo que falta, por escrito.
Después se instala el agente, se conecta a los equipos y se definen los avisos que importan. A partir de ahí el servicio es mensual: el agente lleva el día a día y nosotros entramos en lo que necesita criterio o manos.
El informático interno mantiene la empresa en marcha. Las automatizaciones de procesos y los agentes de IA que construimos a medida son otro trabajo, que se diseña y se programa uno por uno.
Tener el informático interno hace más fácil lo segundo, porque los equipos, los accesos y los datos ya están ordenados. Pero no se construye solo.