Inicio / Automatización para hoteles en Mallorca
Mensajes a huéspedes, datos de check-in, incidencias e informes conectados al trabajo de recepción y operaciones.
Cada reserva pone en marcha confirmaciones, instrucciones de llegada, recogida de datos, coordinación de entrada y salida, preguntas por mensaje e incidencias durante la estancia. En Mallorca, ese trabajo se concentra en temporada alta y necesita llegar en el idioma y el momento adecuados. La automatización conecta esas tareas con la información que ya existe en el PMS o el channel manager.
El equipo conserva los casos que exigen contexto. Un huésped que pregunta algo fuera de lo previsto, una incidencia delicada o una decisión comercial se pasa a una persona con el historial de la conversación. El sistema se ocupa de lo repetitivo y deja claro qué está pendiente.
No se trata de activar todo a la vez, sino de elegir el cuello de botella que más trabajo devuelve.
La confirmación, el recordatorio y las instrucciones de acceso salen con los datos de la reserva y en el idioma del huésped.
Un enlace recoge los datos antes de la llegada y reclama lo que falte. Las preguntas habituales reciben la respuesta que habéis aprobado.
El agente registra la incidencia, pide lo que falta y avisa al equipo. Cada mañana llega el resumen de llegadas, salidas y asuntos abiertos.
La primera comprobación es qué datos ofrece el PMS, el channel manager y el canal de mensajes. Se construye sobre esas herramientas cuando permiten conexión, exportaciones o notificaciones por correo. Antes de decidir un presupuesto se mide el recorrido real, incluidos los puntos en que debe intervenir recepción.
Una automatización completa cuesta desde 3.000 €. Si el caso necesita un agente gestionado, cuesta desde 500 € al mes. El diagnóstico en persona cuesta 1.500 € después de una valoración inicial gratuita por teléfono. Lee los siete flujos con más detalle en la guía para hoteles y apartamentos turísticos.
Un hotel puede empezar por los mensajes previos y los datos de check-in, y dejar incidencias o reseñas para una segunda fase. El orden se decide por el volumen y la información disponible, no por una plantilla cerrada. Cuando un huésped responde, recepción ve la conversación y puede continuarla. El flujo deja registro de lo que se ha enviado y de lo que requiere atención.
El resultado se revisa con el equipo antes de ampliar el alcance, para que cada paso quede claro y pueda corregirse cuando cambien las condiciones de trabajo.