Inicio / Automatización para distribuidores en Mallorca
Pedidos, albaranes y facturas que llegan por email y entran en tu sistema sin que nadie los copie línea a línea.
Un distribuidor recibe pedidos por correo, por WhatsApp, en un PDF, en una hoja de cálculo o por teléfono. Cada cliente los manda a su manera. Alguien en la oficina los lee y teclea referencia, cantidad y cliente en el programa, línea a línea, antes de que el almacén pueda preparar nada.
Por el otro lado entran los albaranes y las facturas de los proveedores, que también se copian a mano. Es trabajo tedioso, y un error en una línea acaba en una entrega equivocada. Nosotros automatizamos la entrada: el pedido se recoge, se lee y llega a tu sistema listo para confirmar.
Empezamos por el documento que más volumen tiene, que suele ser el pedido del cliente.
Los pedidos que llegan por correo, en PDF o en hoja de cálculo se leen, se identifican cliente y referencias, y entran en tu sistema como pedido listo para confirmar.
Cada documento del proveedor se recoge del correo, se extraen sus líneas e importes y queda registrado para cotejarlo con lo recibido.
Cuando entra un pedido, falta una referencia o un cliente repite una pregunta, el aviso llega solo a quien tiene que actuar.
No cambiamos tu programa de gestión ni tu almacén. Los datos llegan a tu sistema en el formato que acepta, por conexión directa o por fichero de importación, con las referencias de tu propio catálogo.
Antes de que un pedido se dé por bueno, una persona de tu equipo lo ve junto al documento original y lo confirma. Lo dudoso, como una referencia que no existe o una cantidad fuera de lo habitual, queda marcado para revisarlo.
Empezamos con los pedidos de unos pocos clientes que mandan mucho volumen y los probamos con pedidos reales. Cuando funciona, se añaden los demás clientes y después los documentos de proveedores. Construimos sobre el mismo sistema con el que nació FacturaFlow, nuestro producto para las facturas que reciben las gestorías.
Una automatización completa cuesta desde 3.000 €. Antes hay una valoración inicial gratuita por teléfono y, si vemos que podemos ayudar, un diagnóstico en persona de 1.500 € con informe y presupuesto por escrito.